Un abanico de sabores para todos los gustos

Aunque Málaga ha estado históricamente vinculada a la producción del vino, desde 2012 se ha dado a conocer como cuna de numerosas cervezas artesanas. Lo que hace años parecía una moda hoy se ha convertido en un estilo de consumo cada vez más habitual entre los aficionados a esta bebida milenaria. A España, y más concretamente, a Málaga la tendencia de hacer cervezas artesanas en microempresas no llegó hasta finales de la primera década del presente siglo, aunque la espera ha merecido la pena, ya que en la actualidad hay una gran variedad de bebidas con mucha calidad y alta dosis de originalidad.

Así en el repertorio de cervezas artesanas malagueñas se pueden encontrar las que usan ingredientes tan poco habituales como la pasa moscatel o la caña de azúcar. Diversidad La variedad de cervezas es muy amplia. Así, en el territorio provincial hoy se pueden encontrar decenas de cervezas con estilos de lo más variopinto: negra, ámbar, rubia, pale ale, pilsen,… La diversidad es tan amplia gracias a que muchas de estas bebidas se hacen en las llamadas microcerveceras. Muchas de ellos, sin embargo, han conseguido dar el salto a la exportación desde núcleos de la Axarquía, como Torre del Mar o Frigiliana. Junto a éstas hoy es posible encontrar otras empresas que han sabido hacer de la cerveza artesana un negocio rentable, como las marcas que hoy se comercializan desde localidades tan dispares como Alhaurín de la Torre, Alhaurín El Grande, Ronda, Ardales, Antequera, Málaga, Marbella o Casabermeja, entre otras. Paralelamente a esta variedad de cervezas artesanas malagueñas se ha incrementado el número de establecimientos especializados en la provincia. Especialmente, se han abierto cervecerías donde se pueden encontrar éstas y otras marcas nacionales e internacionales que cumplen las premisas de este tipo de bebidas no industriales.

Hoy en día la producción de cerveza artesana se ha extendido prácticamente por la geografía provincial gracias a iniciativas de pequeñas empresas. Así, es fácil encontrar este tipo de bebidas en ciudades como Málaga –donde mayor concentración hay-, Ronda, Antequera, Marbella, Estepona o Vélez-Málaga. Junto a ellas, hay también iniciativas en algunos pueblos del interior de la provincia, como son Ardales, Almogía, Alhaurín de la Torre, Alhaurín El Grande o Frigiliana, entre otras.

La cerveza es una de las bebidas alcohólicas más antiguas. De hecho, se atribuye a los egipcios su primera elaboración en torno al año 10.000 a.C. En España, se han llegado a encontrar evidencias de su consumo en torno al año 4.000 a. C. Fueron los monjes belgas quienes comenzaron a hacer cervezas con cuidadas fórmulas que todavía hoy es posible apreciar. La industrialización del sector provocó que en la pasada década de los años 70 naciera en Reino Unido un movimiento de cervecerías artesanales, que posteriormente se fue expandiendo a distintos países.

La cerveza artesana, siempre que consuma con moderación, ofrece propiedades beneficiosas para la salud. Entre ellas, con su hidratación hay menor probabilidad de tener piedras en los riñones, evita el estreñimiento y previene la formación de coágulos sanguíneos. Además, reduce las posibilidades de sufrir ataques de corazón, aumenta la densidad ósea y frena la pérdida de hueso y previene el insomnio, enfermedades crónicas y el envejecimiento celular. Todo ello es posible gracias a ser una bebida sin añadidos artificiales, que contiene elementos naturales y cuya ingesta es positiva, entre los que hay polifenoles, fitoestrógenos, fibra y muchos minerales.