El Dulce de Leche, originario de la cocina Argentina, ahora es conocido y consumido por todo el mundo. El dulce original se hace con leche de vaca pero también se puede hacer con leche de cabra (aunque no es una variedad habitual) . De hecho, cada variante se diferencia de la anterior por su elaboración, textura y sabor. Esta crema se realiza básicamente con leche, azúcar, bicarbonato sódico  y esencia de vainilla. En algunos casos puede incorporarse crema de leche a la mantecada.

El dulce de leche es único tanto por su sabor caramelizado como por su color y se consume tanto en desayunos como en meriendas. Principalmente se utiliza para elaborar postres como pasteles o helados pero también puede usarse en diferentes elaboraciones culinarias para aportar ese sabor dulce tan especial.

 

 

Existen diversos relatos sobre el origen del dulce de leche. A pesar de que varios de los países donde se produce se atribuyen su invención, ninguno ostenta la denominación de origen. En 1998, el cronista argentino Víctor Ego Ducrot manifestó que el dulce de leche se originó en la Capitanía General de Chile, llegó a Cuyo y a Tucumán, donde se utilizó como relleno para los alfajores, y posteriormente a Buenos Aires.
Una investigación de 2016 plantea que el origen del dulce de leche estaría en Indonesia, y que alrededor del siglo VI fue llevado a las islas cercanas, entre ellas Filipinas.