El subtropical dulce de la Axarquía

El mango es una fruta que tiene su origen en el Sudeste Asiático que se ha extendido como cultivo con mucho éxito en la comarca de la Axarquía, desde que se introdujo como tal en la pasada década de los ochenta. De hecho, allí se encuentra una de las mayores concentraciones de este producto en el país, con cerca de 4.000 hectáreas, sólo superada por la Costa Tropical de Granada. Cada año se llegan a producir cosechas que van de las 10.000 a las 30.000 toneladas de mango de Málaga. En este sentido, el rendimiento por hectárea es mayor que la del aguacate, también introducido en la comarca con mucho éxito.

Hay que tener en cuenta que en cada hectárea se pueden plantar hasta un millar de árboles de mango. Aunque existen numerosas variedades de mango, en la Axarquía se cultivan fundamentalmente cinco: Osteen, Tohmmy Atkins, Sensation, Kent y Keith. La primera es la más frecuente de todas, ya que acapara un 80 por ciento de la superficie cultivada. Por su parte, la Tohmmy Atkins es la variedad más temprana, ya que se comienza a recoger en el mes de agosto. En función de la variedad, el mango de Málaga puede tener una cáscara amarilla, verde o incluso rojiza. Su pulpa es de un color amarillo muy intenso, casi anaranjado. En el entorno del hueso su textura se vuelve más fibrosa. Su sabor es suave y muy dulce, pero lleno de matices aromáticos. El mango de Málaga es una fruta cada vez más codiciada dentro y fuera del territorio nacional. De hecho, actualmente la mayor parte de la producción se exporta como un fruto de gran calidad a países europeos, como Francia, Alemania y Reino Unido. Usos El mango, como otros subtropicales, es muy versátil en la cocina. Además de poder consumirse como postre directamente, se puede usar para la elaboración de postres caseros, como batido o zumo. También es cada vez más frecuente encontrarlo como ingrediente de ensaladas a las que se les quiere dar un toque exótico. En los últimos años varias empresas de Málaga han apostado por su manufacturación en forma de mermelada o incluso de licor.

La Axarquía es la comarca malagueña donde más se da el mango, con unas 4.000 hectáreas repartidas muy cerca de su franja costera. En el entorno del valle del río Vélez, con unas condiciones climatológicas similares a las de otro subtropical, el aguacate, hay importantes parcelas dedicadas al mango. Buena parte de ella están entre los términos municipales de Benamocarra, Benamargosa o Vélez-Málaga. Además de éstos, también se puede encontrar este cultivo en otras localidades más orientales, como Nerja, Frigiliana o Torrox

El mango es una fruta originaria de la India y otros países del Sudeste Asiático. Conocida en Europa como el ‘melocotón del Trópico’, esta fruta ha sido cultivada por el hombre desde hace más de cuatro mil años. En la década de los años setenta del pasado siglo llegó a las Islas Canarias, para posteriormente introducirse en la Axarquía y la Costa Tropical de Granada, donde paulatinamente ha ido ganando en superficie cultivada, gracias al clima benigno de esta zona de Andalucía Oriental.

El mango es una fuente de salud para el organismo. En primer lugar, destaca muy especialmente su contenido en fibra, que sirve para prevenir o combatir el estreñimiento. Además sirve para reducir el colesterol en sangre e incluso la obesidad. En segundo lugar, cuenta con otras propiedades beneficiosas para paliar enfermedades degenerativas, gracias a su alto contenido en vitamina C, que le confiere un gran valor antioxidante. El mango sirve, por tanto, también para fortalecer el sistema inmunológico y tiene un efecto diurético.